Evolucionar, vivir, y aceptar son actitudes fundamentales que constituyen la personalidad. El raquitismo mental del miedo a la novedad impide el normal desarrollo de la persona y, lamentablemente, por lo general, se progresa en conocimientos científicos mientras la parte espiritual queda inutilizada.
No somos solamente un cuerpo físico, puesto que el pensamiento, la esperanza, el amor, etc., son realidades no tangibles. Sin embargo, de estos valores depende la paz, la alegría y la estabilidad que no se pueden atrapar, pero que son los motores invisibles que mueven el comportamiento y permiten recorrer el propio camino con cierto equilibrio. Son los que impulsan a ser, sin buscar una apariencia falsa, sin el protagonismo que desplace a los demás, o un consumismo que distraiga el aburrimiento que proporcionan los bienes materiales.
Este es un libro para reflexionar, que busca valores que no limiten la capacidad de vivir con un sentido profundo en cualquier circunstancia.


Marisa Mauleón Orzaiz (Pamplona, 1949)
Apasionada del arte y la naturaleza. Cursó sus estudios en la enseñanza pública, compaginando el bachillerato con lo que antiguamente se denominaba «Secretariado», junto con la carrera superior de Piano y Órgano. Trabajó como profesora de piano y lenguaje en el Conservatorio de Música, donde permaneció hasta su jubilación.
Su faceta de pintora sigue formando parte fundamental de su vida, realizando numerosas y exitosas exposiciones, logrando reflejar a través de sus obras su conexión espiritual con la vida y el entorno natural.
Una persona inconformista, crítica, acostumbrada a analizarlo todo, que ahora disfruta de un tiempo en el que quiere dejar constancia, mediante el relato de su vida, de una experiencia transformadora que dirigió sus pasos.
