En plena Causa General contra los desafectos al régimen franquista, Héctor Balaguer, un perspicaz policía portuario, es destinado a la ominosa Brigada Político-Social con el fin de investigar el aparente suicidio de dos topos de poca monta en el último reducto republicano. El protagonista se percata enseguida de que el absurdo interés del régimen por la muerte de aquellos dos mindundis no obedece a la misión que le ha sido encomendada. Por el contrario, se siente la marioneta de una farsa cuyo propósito es guiarlo a indagar en torno al rumor de unas valiosas maletas que el presidente del derribado Gobierno republicano, Juan Negrín, tuvo que dejar en tierra para poder levantar el vuelo hacia su exilio.
Todo un entramado de crimen y mentiras que apunta a la oscura vida de un afamado y déspota bodeguero local, bien considerado por las autoridades franquistas pese a sus sospechosas vinculaciones republicanas. La sobreprotección de la hermana, un cura valedor y la infranqueable sacristía de su bodega serán los principales obstáculos para el esclarecimiento de la escabrosa y mezquina verdad.
Juan José Alcaraz Payá (Monóvar, 1961). Licenciado en Derecho y ejerciente de la abogacía. Autor de narrativa corta en diversas publicaciones culturales. Autoedita su primer libro en 1996, El cazador de cometas y otros cuentos. En 2002, el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert publica su anterior novela, ¿Quién escondió el pecado por el que pagó Salvador Crespo?
«Algo más tarde, el sargento Montoya le mostraba el lugar y los pormenores en que fue hallado el primero de los dos cadáveres. La higuera era frondosa y alta, no así la rama de donde estuvo colgado. Según constaba en el atestado y corroboraba el sargento, Quito Corbí se valió de una piedra no muy grande, que estuvieron buscando y no encontraron, pero que en su día estaba, como acreditaban las fotos, y desde la que, subido, se habría ajustado la soga para luego dar un salto y culminar la atrocidad».
